Tus datos son tuyos. Punto.
Kakaw nunca te pide nombre, correo, teléfono ni contraseña bancaria. No existe una cuenta vinculada a ti — solo a una frase de recuperación que únicamente tú conoces.
Sin información personal
Crear una cuenta en Kakaw no requiere nada personal. Sin correo electrónico, sin número de teléfono, sin nombre real. Tu cuenta está protegida por 12 palabras secretas — y solo tú las tienes.
Sin conexión bancaria
Kakaw nunca te pide la contraseña de tu banco ni acceso OAuth. Cada cuenta que registras la ingresas tú manualmente. Tus credenciales bancarias se quedan con tu banco.
Sin acceso de terceros
Tus datos financieros nunca se venden, comparten ni analizan por terceros. No hay anunciantes, corredores de datos ni analíticas que te perfilen.
Funciona sin internet
Tus datos viven en tu dispositivo. Kakaw funciona completamente sin conexión — transacciones, presupuestos y patrimonio disponibles sin internet, y se sincronizan de forma privada cuando te reconectas.
La privacidad no es una función. Es la base.
La mayoría de apps de finanzas gana dinero con tus datos. Kakaw gana dinero con suscripciones. Esa alineación significa que tu privacidad nunca es una concesión.
Empezar gratis